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Un local comercial de pequeñas dimensiones y situado en el centro de la ciudad precisa de soluciones de seguridad diferentes a las de una nave industrial de gran extensión y ubicada en la periferia. Lo mismo ocurre con una vivienda habitual localizada en el núcleo urbano o una casa de campo de visita ocasional que se encuentra alejada de la urbe.

Si tienes una finca o villa fuera de la ciudad o en una localidad pequeña, en este artículo te contamos cuáles son los factores de riesgo a los que está sometido tu vivienda y cuáles son las medidas de seguridad que puedes colocar para protegerla frente a posibles robos o intrusiones.


Índice del artículo


¿Por qué proteger una casa de campo?

Una casa de campo es un lugar bastante vulnerable en materia de seguridad, por lo que precisa de especial atención en lo que a su protección se refiere. Los factores de riesgo que determinan que se trata de un espacio verdaderamente sensible son los siguientes:

¿Por qué proteger una casa de campo?

1. La habitabilidad de las casas de campo

Las fincas son, por lo general, segundas residencias en las que sus convivientes suelen pasar los fines de semanas o periodos de vacaciones. Esto hace que la propiedad se encuentre deshabitada durante gran parte del año y, en consecuencia, no haya nadie en su interior que haga de efecto disuasorio ante los posibles intrusos. No encontrar resistencia anima a los asaltantes a acceder a la vivienda.

2. Su ubicación: áreas alejadas

Generalmente, las casas de campo suelen situarse en zonas alejadas de la ciudad, en zonas de escaso tránsito y con pocos vecinos alrededor. Esto fomenta que los ladrones no sean vistos y puedan materializar el robo con normalidad y sin interrupciones. Además, es un factor que descarta pruebas, ya que, si nadie es testigo del delito cometido, las posibilidades de identificar a los culpables se reducen.

3. Las dimensiones de la vivienda y el terreno

Por norma general, las casas de campo suelen tener una mayor extensión que un piso céntrico o un adosado en un barrio residencial. Normalmente sus perímetros albergan grandes parcelas con zonas de piscina, huertos, porches, jardines, garajes, etc. Como el área a proteger es mayor y son varios los puntos de acceso a la finca, se dificulta su vigilancia y monitorización.

Ante ellos, no es de extrañar que las fincas necesiten de sistemas de seguridad precisos y eficaces con los que garantizar la protección de las personas y enseres que se encuentran en su interior.

El problema de la conexión a internet

Las casas de campo y las fincas suelen presentar problemas a la hora de conectarse a internet. Se trata de lugares en los que, por lo general, no se ha desplegado la fibra y en los que se suelen presentar problemas de cobertura. También puede ocurrir que, al no ser nuestro lugar de residencia habitual, prescindamos del servicio de internet para ahorrar gastos.

¿Es posible la vigilancia sin internet?

Una vez comentados los factores de riesgos a los que nuestra propiedad está expuesta, nos pueden surgir entonces las siguientes preguntas: ¿cómo dar seguridad a casas de campo? O ¿cómo evitar robos en una casa de campo? Unos interrogantes que cobran aún más importancia cuando hablamos de espacios que no suelen disponer de conexión a internet.

¿Es posible la vigilancia sin internet?

¿Es posible, por tanto, la instalación de sistemas de vigilancia para fincas sin internet? La respuesta es . Existen varias soluciones de seguridad con las que proteger nuestra casa de campo, fincas o áreas de producción en el campo sin la necesidad de estar conectados a internet.

Control de accesos

Una de las maneras más básicas de proteger una vivienda de residencia no habitual es la instalación de un control de acceso para denegar el paso a las personas no autorizadas.

Dentro de este tipo de solución de seguridad, encontramos los controles de acceso electrónicos sin conexión wifi, donde pueden distinguirse aquellos que usan lectores de tarjeta, elementos biométricos o huellas. Son sencillos de instalar y están conectados a un sistema que identifica quién puede pasar y quién no. No obstante, no es un sistema recomendable porque requieren de una gran inversión y pueden dar fallos a la hora de la identificación.

Otra forma de controlar quién entra o sale de la propiedad es mediante el amaestramiento e igualamiento de llaves. Esta técnica consiste en que una única llave (llamada maestra) abre más de una cerradura independientemente debido a que cada una tiene su propia combinación. Se trata de un sistema más cómodo, debido a que reduce el volumen de llaves existentes. Además, permite configurar perfiles concretos para cada tipo de persona autorizada, estableciendo así diferentes accesos a los propietarios de la vivienda y al personal de mantenimiento y limpieza, por ejemplo.

Soluciones de videovigilancia para espacios sin internet

La instalación de soluciones de videovigilancia para casas de campo sin internet es una realidad. Si bien es cierto que al no tener internet, no podremos tener acceso a las imágenes de forma remota, sí podemos tener un sistema de videovigilancia funcional que servirá para poder analizar qué ha ocurrido, aunque a posteriori.

En muchos casos, los propietarios de las fincas quieren controlar las instalaciones anexas desde la casa principal de la finca, no solo con fines de seguridad, también con el objetivo de controlar la producción y el ganado desde el hogar. Para ello, no sería necesario contar con Internet, ya que se trata de espacios que suelen estar relativamente cerca dentro de la propiedad y existen soluciones híbridas mediante la creación de redes wifi profesionales.

En caso de que deseemos disponer de conexión a Internet, una alternativa para aquellos lugares donde no hay fibra óptica, sería la incorporación de una tarjeta SIM como la de los teléfonos móviles. No obstante, se trata solo de una de las múltiples formas de dar internet a este tipo de espacio. Para conocer cuál es la más idónea para nuestra casa de campo, la recomendación siempre será contar con la ayuda de un profesional.

Alarmas para espacios sin conexión a internet

Para proteger nuestra finca también es posible instalar una alarma. Lo más recomendable es combinar este tipo de soluciones con las de videovigilancia, creando un sistema integral. De esta manera, podremos contar con la detección y disuasión que nos ofrecen las alarmas y la capacidad de ver lo que está ocurriendo en nuestras instalaciones. Además, dadas las características de este tipo de espacios, será muy importante que mantengamos protegidas las comunicaciones.

Complementar la vigilancia con otras soluciones de seguridad

Cuantas más medidas de precaución tomemos en la protección de nuestra finca o casa de campo, mayor será el nivel de seguridad alcanzado. Además de las cámaras de vigilancia para casas de campo y el resto de opciones de seguridad citadas anteriormente, es conveniente tener en cuenta otros factores preventivos que incrementen la sensación de tranquilidad y bienestar.

Estamos hablando de barreras físicas que ayudan a retrasar el robo o intrusión lo máximo posible, llegando incluso a que el ladrón o asaltante acabe dándose por vencido. Entre este tipo de medidas encontramos las siguientes:

–        Instalar puertas de seguridad.

–        Contar con escudos de seguridad en cerraduras y cerrojos, así como con llaves de seguridad.

–        Colocar verjas de materiales resistentes en las ventanas.

–        Instalar persianas automáticas.

–        Colocar una valla perimetral o cerco eléctrico que delimite el área de la parcela.

–        Contar con mascotas, como los perros, que actúen de guardianes.

Complementar la vigilancia con otras soluciones de seguridad

Para contar con espacios seguros y protegidos de forma eficaz, la mejor opción siempre será optar por la combinación de todas ellas. Así mismo, para saber cual es la mejor combinación, lo mejor es acudir a profesionales expertos en ello.

 

Servicio de consultoría de seguridad para mejorar la protección de tu hogar

A la hora de proteger una casa frente a posibles intrusiones, es fundamental contratar una solución eficaz que vele por la tranquilidad de las personas que habitan en ella y que a su vez evite gastos innecesarios.

Para ello, existe la consultoría de seguridad: un servicio que determina el riesgo real que tiene la vivienda de sufrir un robo o asalto. Gracias a un procedimiento basado en la evaluación y el diagnóstico personalizados, se minimizan las vulnerabilidades de cada estancia del hogar y se reduce notablemente la sensación de inseguridad.

Siguiendo la metodología Genoma del Robo, posteriormente se realiza el diseño de una solución única que se ajuste a las necesidades de la vivienda y se procede a la correcta instalación de la misma. En AMTEL somos una empresa certificada en esta metodología, lo que acredita nuestro conocimiento y dominio para el análisis de riesgos y prevención del delito. Contacta con nosotros y te informaremos y asesoraremos sin compromiso.